jueves, 02 marzo 2006
Ni excluyentes ni exclusivos.
| Ningún gobierno democrático, sea del signo que sea, tiene un cheque en blanco para hacer lo que se le antoje, sin más argumentos que el de que "ostenta el poder". Ni en política interna, ni en política externa ni en temas tan lacerantes como el terrorismo o la violencia del signo que sea. No habría pues estado de derecho, sinó estado de desecho que es cosa totalmente contraria, antagónica. Y la oposición, que también es institución popular, que también tiene su papel y que también tiene derecho no ya a discrepar -¿cómo no?- sino a plantear dudas, objecciones y alertas y con mayor autoridad si desde incluso la sesión de investidura del presidente de ese también su gobierno le tendiera la mano y le propusiera ir a la par en varios temas de vital importancia. No hay exclusividad que valga cuando un gobierno miente, dice medias verdades o oculta la verdad, entra de lleno en la guerra sucia o es desleal con los que hasta hace poco eras socios de un pacto. No hay seriedad, lealtad, juego limpio y verdad cuando se discrimina, se excluye sin más a quien luego se pide cínica e interesadamente ayuda, esperando tan sólo dejar la imagen de que ellos si que se avienen a ir a la par, mientras los hechos, las palabras, los gestos... todo, absolutamente todo va por otro camino. Y además se producen mociones, firmas, presiones, chantajes y hasta imposiciones. Sí, todo eso hemos visto semana tras semana. Hasta límites esperpénticos. Menos cuentos pues, que ya somos mayores, sabemos lo que queremos y tenemos respeto a nuestro gobierno, pero no entregamos ni sumisión ni claudicación a partido alguno, ni a gobierno alguno. En todo caso por las personas, sólo por ellas se podría uno dar de bruces. Pero entonces que nos lo expliquen a las claras y sin tantas versiones e insultos. |
17:35 Anotado en Política | Permalink | Comentarios (0) | Email esto


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