lunes, 01 mayo 2006
Romance del prisionero
| Es sin duda una de las obras maestras de nuestro Romancero, duro contraste entre la naturaleza feliz y la tragedia del protagonista que se encuentra encarcelado. Versión recogida por Ramón Menéndez Pidal en "Flor Nueva de Romances Viejos".
Que por mayo era, por mayo, cuando hace la calor, cuando los trigos encañan y están los campos en flor, cuando canta la calandria y responde el ruiseñor, cuando los enamorados van a servir al amor; sino yo, triste, cuitado, que vivo en esta prisión; que ni sé cuándo es de día ni cuándo las noches son, sino por una avecilla que me cantaba al albor. Matómela un ballestero; déle Dios mal galardón. |
20:03 Anotado en Poesia | Permalink | Comentarios (0) | Email esto


Los comentarios son cerrados